Esta obra de 1930 es el retrato femenino de doña Magdalena Muñoz-Cobos, obra que el pintor iba a regalar a ésta con motivo de su boda y que no pudo acabar debido a su muerte.
Romero de Torres, realizó este cuadro de la nieta de su gran amigo el general Muñoz-Cobos, al que también retrató en el año 1919.
La figura de la joven aparece sentada con las piernas cruzadas, vestida de Reina de los Juegos Florales que se celebraron en Córdoba en el año 1930. Eco de la popularidad que el pintor tuvo en su tiempo, fueron las visitas que de muy distinto público llegaban a su estudio. La gran dama, como la artista popular, aspiraba a tener un retrato pintado por Romero de Torres. En él podemos admirar la elegancia y la perfección a la hora de captar los pliegues y las luces del vestido. Al fondo un horizonte de tonos verdes, azules y ocres bajo un cielo de tormenta.
