El cartel como medio de comunicación publicitaria nace en Francia a final el siglo XIX, su principal exponente fue el pintor francés Henri Toulouse Lautrec. Con este pintor el cartel tomó importancia de obra artística y comenzaba el primerizo modernismo, fue el cartel de “Moulin-Rouge” el que inauguraba la moderna publicidad que traslada el arte de los museos a la calle. En España la ciudad más receptiva a este arte fue Barcelona, los movimientos de vanguardia catalanes lo difundieron en el conocido semanario catalán “Les 4 gats”.
Julio Romero de Torres percibe estas influencias, combinándolas con los aires de su tierra, y ejecuta estos magníficos carteles para las ferias cordobesas. En este cartel, predomina el empleo de los tonos verdes y azules que utilizaría en su primera época.
Las dos figuras femeninas recuerdan a las que aparecen en el panel de la Córdoba Cristiana del Poema de Córdoba. Al igual que en multitud de sus cuadros, van ataviadas con mantón la mujer de la izquierda, y mantilla la mujer de la derecha, simbolizando una vez más la dualidad entre lo profano y lo religioso. Al fondo aparece el río Guadalquivir, la torre de la Catedral y la ciudad de Córdoba, todo inserto en un campo verde. Los farolillos que apareen a la derecha dan la nota colorista y festiva de este cartel anunciador.