Este es un retrato de la hija del pintor, Amalia, y es que no es extraño ver en la obra de Julio Romero a sus hijos actuando como modelos. La representa de busto sobre fondo neutro, ligeramente girada hacia la derecha, mirando al frente y sosteniendo un camafeo. La obra está fechada en 1917, mismo año de Alegrías, obra en la que también aparece Amalia, en esta ocasión de cuerpo entero.
Amalia Romero de Torres Pellicer
