Con el objeto de ofrecer un calendario que difundiera la actividad e imagen de la empresa, la Unión Española de Explosivos, inició una labor de mecenazgo cultural que se sigue manteniendo en nuestros días. Cada año, encargaban el calendario a un pintor representativo del momento, indicando como premisas básicas, que debía tratarse de un cartel figurativo y tendría que hacer alusión a la actividad de la empresa.
Julio Romero de Torres, influenciado por la corriente francesa del cartel como medio de comunicación publicitaria, realizó algunas obras para ilustrar dichos almanaques. Desarrolló a la perfección la temática conocida como “mujeres de explosivos”, representando en sus carteles la mentalidad conservadora de la época. Las protagonistas de estos carteles: “Encendiendo la mecha” de 1924, “La escopeta de caza” de 1929, “Mujer con Pistola” de 1925 y “El cohete” de 1931, fueron algunas de sus modelos favoritas de esos años.
“La escopeta de caza”, muestra a Elena Pardo abrazada a una escopeta, con aire melancólico y una mirada de profunda tristeza.
La atracción moderna del cartel publicitario, atrapó al pintor desde muy joven hasta el final de sus días, publicándose su último cartel después de su muerte.
