ENTRADAS

TICKETS

Rosarillo
Rosarillo

Julio Romero de Torres destacó por ser un gran retratista, género que desarrolló especialmente durante las dos primeras décadas del siglo XX, si bien encontramos ejemplos en toda la cronología que abarca su producción. Se interesó por una gran variedad de tipos sociales: desde amigos, copleras, toreros, escritores, políticos y mujeres tanto de origen popular como de la alta sociedad; representados de forma individual o colectiva, y atendiendo a tendencias más realistas, simbolistas o alegóricas.  Algunos de estos retratos eran encargos, pero otros muchos partieron de la elección del pintor, quien seleccionó modelos anónimas. Rosarillo, concretamente, forma parte de uno de los retratos denominados de “niñas” o “chiquitas buenas”.

La obra de Julio Romero de Torres fue –y sigue siendo– objeto de inspiración para otros textos. En esta ocasión, este retrato de Rosarillo, junto con otras modelos, fue protagonista del poema Las mujeres de Romero de Torres (1918) de Manuel Machado: 

Rico pan de esta carne morena, moldeada

en un aire caricia de suspiro y aroma…

Sirena encantadora y amante fascinada,

los cuellos enarcados, de sierpe o de paloma…

Vuestros nombres, de menta y de ilusión sabemos:

Carmen, Lola, Rosario… Evocación del goce,

Adela… Las Mujeres que todos conocemos,

que todos conocemos ¡y nadie las conoce!

Naranjos, limoneros, jardines, olivares,

lujuria de la tierra, divina y sensual,

que vigila la augusta presencia del ciprés.

En este fondo, esencia de flores y cantares,

os fijó para siempre el pincel inmortal

de nuestro inenarrable Leonardo cordobés.

Rosarillo se ajusta a la perfección a la representación de tipos populares femeninos, tan destacados en su producción. Inserta el retrato en una composición de fondo neutro que constriñe el rostro, centrándose en la expresividad y serenidad de este y en el cuello.

Colecciones

Collections