Bendición es un retrato que Romero de Torres realiza en torno a 1926, para el que tomó por primera vez como modelo a María Teresa López, siendo también la protagonista de Carmen, Mujer de Córdoba, Ángeles y La Chiquita piconera. La tipología del retrato se ajusta al de las “chiquitas buenas”, a esos retratos populares, prácticamente femeninos en su totalidad, que podemos vincularlos con la pintora social y realista.
Para este retrato, el pintor sitúa a la modelo sobre un fondo neutro que constriñe a la modelo, de la que selecciona solo el rostro y el arranque de unos hombros que se giran levemente, con el objetivo de reforzar la fuerza de la expresión y la mirada ingenua.
