Retrato de José Félix de Huerta Calopa, íntimo amigo del pintor, realizado en 1928. La obra fue donada al Museo Municipal de Julio Romero de Torres por la hija del retratado, Rosario de Huerta. Una pieza de gran calidad compositiva y profunda expresión, pintada al temple y al óleo.
José Félix de Huerta Calopa fue magistrado del Supremo. También estuvo al frente de la alcaldía de Alcalá de Henares durante un breve periodo. Ejerció como periodista y contaba con una amplia formación humanística.
En la composición posa el protagonista de perfil, mientras escribe en un libro. De fondo, aparece una ventana a través de la cual, se distingue a Don Quijote y Sancho Panza cabalgando en la lejanía, homenaje de Julio Romero de Torres a la tierra natal de José Félix de Huerta, Alcalá de Henares.
