¡Mira qué bonita era!
¡Mira qué bonita era!
Se parecía a la Virgen
de Consolación de Utrera.
(PONER CLIP SONORO CON LA SOLEÁ)
La obra sigue las tendencias fin de siglo XIX al poner Romero de Torres en práctica una pincelada suelta con la que no se especifican los detalles de las figuras, fruto del desarrollo de la técnica del boceto. Respecto a la temática, se encuadra dentro del realismo que el pintor práctica en estos momentos, donde se interesa por temas cotidianos, populares y sociales.
Este boceto, respecto a la obra final, presenta algunas modificaciones en la colocación y presencia de personajes, en el tratamiento de la luz, guardando esta una paleta más clara. Finalmente, en el ángulo inferior derecho aparece una dedicatoria al periodista José Navarro.